Hace muchos años conocí a una niña increíble. Quizás no lo era, no se. Pero así es como la recuerdo. Lo que sí tengo claro es que fue una gran amiga y compañera en los últimos años en que viví en la Quinta Región.
Su amistad me hacía sentir esperanzas y, todo los días, la mayoría de mis oraciones tenían relación con ella.
Yo era de esas amigas lapa,... Y ella era el hombro en el que lloraba las penas y la angustia que aún no podía verbalizar.
Pero nada es perfecto. Yo nunca quise fallarle, ni defraudarla... pero logré que todo se arruinara. Quizás no debí haber revelado el verdadero origen de mi angustia con ella... o al menos no debí haber mencionado que había descubierto que lo que sentía por ella era más que amistad.
En esos años, yo no había descubierto (todavía), que los sentimientos que me brotaban podían expresarse románticamente. Sólo había descubierto que mi corazón saltaba cuando la veía, y que no podía parar de sonreír... que sentía muchas ganas de estar cerca de ella.. y que me parecía hermosa. Con eso me bastó para definir mis sentimientos. La espanté.
Nunca quise que pasara lo que pasó después. El lazo se rompió. Coincidió con mi llegada a Concepción. No nos vimos más, y aunque desde hace un par de años que a veces chateamos brevemente, entiendo que el tiempo no volverá, y nuestra amistad tampoco.
Sé que debe haber sufrido, tanto como yo sufrí, porque ella me quería mucho y nos perdimos mutuamente.
Siento mucho haberme enamorado de ella. Es algo que me aterrorizaba en esa época, y me entristece mucho ahora.
Lamento ser incapaz de hablar de esto una vez más, para saber qué entendió ella hace casi 10 años, para explicarme.. pero no tiene sentido. No pude cambiar mi sentimientos por ella entonces, y ella no pudo entender que yo no quería conquistarla, sino confesarle algo que ya no me dejaba vivir. Me pasé tanto tiempo pensando en lo que sentía, pero no pensé que si se lo decía, probablemente ella no sería capaz de procesarlo... la sobrestimé. Al final, sólo éramos 2 niñas, nada más.
Hace mucho ya que todo pasó... y el agua ha corrido bajo el puente. Me he asumido como lesbiana, he pasado los últimos 8 años enamorada de la Catalina, y somos muy felices juntas. he enfrentado mi miedo, muchos más se han ido... y siento que es demasiado lo que gané. Sin embargo, cuando llega su cumpleaños, siento Nostalgia de lo vivido, de que haya quedado atrás, que sólo quede una huella borrosa con su nombre en el camino que no volveré a recorrer.
Casi pude sentir la nostalgia. Un abrazo.
ResponderBorrar