Te amo, amo mi vida contigo, lo que hemos sido y lo que somos ahora. Amo nuestra historia, nuestro cotidiano y nuestros proyectos. Gracias por estar aquí, por tu paciencia, por tu respeto absoluto a mi búsqueda espiritual inconclusa y a mi constante reflexión teológica, de que la sólo tu eres parte. Gracias por hacerme parte de ti, por atreverte a quererme y dejarte querer por mi.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario