El viernes me podrí. Y no me agradó para nada el motivo.
Las tallas que salieron sobre homosexualidad, entre mis amigos y los enojos circundantes (¿acaso insinúas que soy gay?) me hicieron sentir aún más identificación.
A veces me gustaría ofenderme con tallas contra estudiantes de medicina, mujeres, anglicanos. Pero no.
Y es molesto, porque me genera conflictos imposibles de entender para quienes me estiman.
En fin.
Quizás ni yo soy capaz de endeterlos.
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